jueves, agosto 13, 2009
LEÑA.
Miré esos ojos vencidos por el tiempo y falta de oportunidades, una mirada desgastada con bastantes cigarros en sus pulmones y otros más dentro de su mente.. le dije con humildad y bastante tristeza que ésto sucede exactamente como un árbol, que para poder tener uno grande y frondoso hay que plantar una buena semilla en tierra fértil, que entre más cuidado y más regado iba a tener un tronco bastante sólido para sostener muchas más ramas, que el primero siempre es primordial, el primer paso , la base... que hay que cuidarla siempre, más bien cuidar de las pequeñas ramas que lo bifurcan, es necesario, pero sin ese caparazón, sin esa dureza que lo cuida ante todos los golpes es fundamental, que a pesar que sea sólida no es motivo de no seguir cobijándola, que en realidad las ramas nuevas son imporantes, los frutos son necesarios... pero entre tantas palabras perdidas lo miré y le dije con mi peor de las penas... Viejo amigo fue realmente hermoso verte crecer, viejo amigo es triste verte caer y yo ser tan ingrata, es que no me hice el tiempo de entregarte un poco de agua.
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1 comentario:
de espalda al piso, patas al cielo
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