jueves, junio 21, 2012
- 20.26
El día que perdí el orgullo fue cuando no visualice el futuro, ni pensé en las consecuencias.
Fue cuando me desvirtué y salí de mi alma, dejé mi felicidad de lado y fue curiosamente
el día en dónde comencé a caminar, Siddharta me pasó a saludar.
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