lunes, agosto 18, 2014

21.12

Te escucho al resonar de las guitarras lentas, una cerveza pediría. Tengo todos los lugares donde no quiero estar, no queda ninguno. Tu amistad me sostiene entre mis venas, amordazada. No dejas hablar, muda. No digas nada, nada bueno se te ocurrirá. Tus suaves pensamientos caen dentro de los mios, aunque mis esperas sentada en distintos lugares no resultaron. Mi trago en la barra lo maldije, la ilusión.
Sinfonías extrañas, se tu huella. Escaparia ( mos ) de este mundo un ratito, sólo de esta basura, asquerosa. Cuanta locura he de sentir para poder reflejar en los espejos que no hay más que una ilusión. podrás probarme, lejana, cercana. tus movimientos no fueron tan exactos como mis miradas certeras. Usted cuenta de antes. Fueron miles de mariposas, para convertirse en polillas que no dejo de vomitar, una y otra vez, condenada a la misma historia. Me haces llorar, mis ojos se mojan mientras actuas. Aún tengo una cola guardada, me haces llorar, no hay pretextos. Mi imaginación hace que las caminatas sean largas, que silencio más grande. Todo va y viene, lleno de karmas y dharmas, solo mirar y ayudar. A mi querida, ya iré a valdivia. Como imagine tanto, no se como logré hacer explotar tanta creatividad, me asuste, pensé sanamente que estaba perdiendo mis juicios, pero no fue así. Estás moviendo tu cabeza suavemente al compás de la música, intento no hablar más de lo que no puedo. Quizás me lleven al manicomnio por decir tanta verdad. Portazo gigante en mis creencias. Suena algo?

No hay comentarios.: