Descubrí como es el amor libre, el que no tiene nada más que fluir, que se deje estar y deje ser, ese que no nos encierra. Nos hace volar. Nos lleva sin rumbo por el azar, por el querer, por el amar sin limites, que el cielo no lo es. Seguimos transformándolo, el amor jamás se irá o si no no es amor, el es eterno, sólo que se transforma, muta y trasciende. Sin nada, teniéndolo todo.
Aún te darás cuenta y no querrás callar jamás, fluyes rápido y tus pulsaciones se van en el atardecer.
No por ti, no por mi, si no por la sana forma de aprender a volar.
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